martes, 16 de octubre de 2012

A Irina Shayk, la exuberante novia de 26 años del madridista Cristiano Ronaldo, no le basta con lo que gana como modelo o presentadora de televisión. Tampoco con tener un novio multimillonario como CR7, uno de los jugadores mejor pagados del mundo. En una entrevista concedida a la edición alemana de la revista ‘GQ’, la top rusa no ha ocultado que aún quiere más, que su sueño es ser, con sus propias palabras, “indecentemente rica”.

Para ello, Irina ya se ha puesto manos a la obra y se ha metido de pleno en el negocio inmobiliario. “Acumulo apartamentos y los alquilo. Soy propietaria de una media docena de pisos en Rusia”, revela Irina, que quizás aún no ha oído hablar de la ‘búrbuja inmobiliaria’ y que presume de nacionalismo o, al menos, de las que ella considera virtudes de sus compatriotas… “A los rusos nos gusta el dinero. Incluso aunque tengamos mucho, nunca nos parece suficiente”…

La top no quiso desvelar a cuánto asciende su fortuna (“es un secreto”) y maquilló sus obscenas ansias de riqueza pregonando que ayuda a su familia en todo lo que puede y que también acostumbra a realizar obras de caridad. Colabora con un orfanato de la zona minera de Cheliabinsk (Urales), de donde proviene, y también, bajo la supervisión de su hermana Tatiana, recauda fondos para menores de familias pobres con enfermedades graves y costosas.






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