martes, 11 de septiembre de 2012

El 25 de junio de 1978, Argentina ganó la final del mundial contra Holanda y la gente se volcó a las calles. Entre las hileras de carros, los sonidos de los pitos y los gritos de celebración, un punto en medio del bullicio, el flaco José Néstor Pekerman conducía un taxi Renault 12. Su débil rodilla no había aguantado la exigencia del fútbol y ahora solo le servía para empujar los pedales de su auto.

Atrás quedaron las ilusiones del futbolista que creció golpeando un balón a orillas del río Paraná. El mismo que antes de iniciar su carrera en Argentinos Juniors trabajó como vendedor de helados y ayudante en una pizzería familiar. El nombre del jugador del Independiente Medellín había quedado perdido en la historia del fútbol y su futuro se resumía en un proyecto experimental con jóvenes futbolistas.

Néstor Pekerman debutó en Argentinos Juniors luego de dos años de trabajo en las divisiones inferiores. El niño señalado en la foto es Diego Maradona. Foto: Museo de la Asociación Atlética Argentinos Juniors “El Templo del Fútbol”.

Pekerman recorrió Argentina de norte a sur. Su taxi le servía de sustento y de medio de transporte para viajar a los más solitarios lugares y buscar talentos. Por entonces, el club Argentinos Juniors lo contrató como entrenador de las divisiones inferiores del equipo. Allí comenzó a planear un proyecto que integraba el entrenamiento físico de alto rendimiento, asistencia social, concentración, y seguimiento sicológico y nutricional. El proyecto era tan completo, que ganó una convocatoria que abrió la Asociación de Fútbol Argentina (AFA) para dirigir las divisiones inferiores de la selección de su país.

Jugó en el Medellín desde 1975 hasta 1978. Venía arrastrando una lesión en la rodilla desde antes de salir de su país. Alcanzó a jugar más de 100 partidos y anotar 15 goles, pero su rodilla no aguantó. Aún hoy cojea un poco. Pekerman decidió renunciar al Medellín porque consideraba injusto que le pagaran aún sin jugar.

El argentino retornó a su país y se sometió un tratamiento que no dio buenos resultados. A los 28 años, Pekerman se vio obligado a dejar el fútbol, ignorante de que la vida le depararía el éxito donde menos le gustaba estar, en el banco.

Estructuró un proyecto que a largo plazo lo llevó a ganar tres campeonatos mundiales juveniles: Qatar 95, Malasia 97 y Argentina 2001. Se convirtió en el técnico más exitoso en divisiones inferiores de la historia en su país.

Los buenos resultados con las divisiones juveniles lo llevaron a ser nombrado coordinador general de selecciones en 2002 y técnico de la selección absoluta de su país en 2004. En 2006 participó en el mundial de Alemania, donde llevó a Argentina hasta cuartos de final.

La tarjeta de presentación de José Néstor Pekerman, que data de 1966, cuando debutó con Argentinos Juniors, decía: “Tiene calidad para gambetear en un metro cuadrado y vergüenza para correr por toda la cancha. Pero lo más lindo es que su silenciosa entrega tiene la fuerza del más estruendoso presente”. Cuarenta y seis años después, sigue guardando silencio. Hoy su gran reto es clasificar a Colombia al mundial, el país que dejó a los 28 años. Su última parada como futbolista.

1 comentarios :

  1. siempre ha sido un gran tecnico.... ahora se le van a seguir dando las cosas.... aunque a la prensa en Colombia no le guste porque no les pide permiso para armar el equipo... ahi poco a poco se van quedando calladitos... felicitaciones a Don Jose y los muchachos porque van al mundial...

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