sábado, 18 de agosto de 2012

Los 'azules' mantuvieron el liderato de la Liga con diez puntos y los 'verdes' apenas suman tres.

Fue un partido de dientes apretados, de muchos nervios, muy táctico de principio a fin. Desde que Omar Vásquez remató y voló Cristian Bonilla para desviar, hasta que el disparo de Luis Fernando Mosquera se estrelló rebeldemente en el horizontal.

 La edición 237 de un partido histórico, de odios y amores, presentaba a un Millonarios en el mejor momento de su pasado reciente: líder perfecto, invicto y con el ánimo en las nubes por el buen comienzo de su técnico Hernán Torres como timonel azul.

Al frente, Nacional, que había barrido en la Superliga, estaba deseoso de empezar a caminar. Su publico, su gente, le reclamaban a Juan Carlos Osorio la primera victoria del torneo para olvidar pronto la decepción del primer semestre. Millonarios era el mejor de los rivales para cambiar el sabor de boca.

Pero para masticar al azul no era fácil. Los bogotanos, con aire en la camiseta, salieron a proponer un juego inteligente, de paciencia, resistencia y explosión en el ataque.

La figura: José Luis Tancredi ratificó su buen momento volviéndose omnipresente en el Atanasio Girardot. Atacó, colaboró en marca, se echó el equipo al hombro. Tanta labor le cobró en la parte física y salió remplazado por Robayo.

El dato: Millonarios completó 360 minutos (cuatro partidos) sin recibir gol en la Liga Postobón. serán 540 si se suman los dos juegos de Copa Sudamericana.

La cifra: 23.678 espectadores llegaron al estadio Atanasio Girardot para vivir el clásico del fútbol colombiano.

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