jueves, 24 de mayo de 2012

No hizo falta un culebrón del verano con él, y eso es una muestra más de su madridismo. Higuaín estrenó ayer su nuevo estatus con sus compañeros de selección a la espera del partido del día 2 de junio ante Ecuador. Se queda en el Madrid, lo sabe y eso le pone contento, como dejó ver.

Hay pocos gestos más descriptivos que el de felicidad. La sonrisa amplia. El semblante relajado. Las bromas constantes entre descanso y descanso de cada ejercicio. Así se mostró Gonzalo Higuaín ayer en el entrenamiento con la selección albiceleste. Y con ese estado de ánimo disfrutó el delantero las primeras horas desde que recibió la noticia de que continuará en el Real Madrid. Para el Pipita, el mensaje de respaldo que recibió de Mourinho cayó como un bálsamo reparador. Y el grito de 80.000 feligreses pidiéndole que se quede en Madrid fue la muestra de apoyo más contundente que recibió desde aquella mañana que aterrizó por primera vez en Barajas, proveniente de su Argentina natal y de River.

El Pipita pasó del "veremos" que pronunció con cautela cuando llegó aquí, al invierno de Buenos Aires, a su inocultable satisfacción por haber aclarado su futuro inmediato sin que este se convirtiera en el culebrón del verano español. Y eso que varios medios italianos publicaron ayer que la Juve mandará emisarios mañana y que, además, hay unas declaraciones de su manager, Marotta: "Estamos entre Higuaín, Van Persie y Luis Suárez". Pero Higuaín sólo piensa en una victoria el próximo sábado 2 de junio contra Ecuador antes de zambullirse en los retos que irán tomando forma en el horizonte: el regreso al club tras las vacaciones, el deseo se seguir ganando títulos vestido de blanco, la ilusión de reencontrarse con esos aficionados que lo hicieron conmoverse hasta las lágrimas con una ovación mayúscula en el Bernabéu. "Siempre nos cuenta cosas muy lindas del Madrid, se nota que se siente cómodo allí", dijo un futbolista argentino off the record.

0 comentarios :

Publicar un comentario en la entrada